sábado, 20 de agosto de 2011

Brasil: pruebas de VIH, hepatitis y sífilis para todos los indígenas

El gobierno de Brasil lanzó este mes un programa para realizar pruebas rápidas de VIH, sífilis y hepatitis B y C en todas las comunidades indígenas en Brasil.
João Fellet

La acción tiene por objetivo examinar, hasta finales de 2012, a todos los indígenas brasileños mayores de diez años -la edad promedio de iniciación sexual en esos grupos- y ofrecerle tratamiento a aquellos que obtengan resultados positivos.

De acuerdo con el secretario especial de Salud Indígena del Ministerio de Salud, Antonio Alves de Souza, los resultados de un programa piloto, implementado en 46.000 indígenas de los estados norteños de Amazonas y Roraima, arrojaron niveles "preocupantes" de VIH y sífilis.

La prevalencia de la sífilis en la población indígena evaluada fue del 1,43%, inferior al promedio del resto del país (2,1%), mientras que el VIH fue del 0,1%, frente al 0,6% de la media nacional.

Pero para Souza, aunque los niveles sean menores que el promedio nacional, ambos requieren atención ya que los datos demuestran que existe la transmisión del virus, incluso en poblaciones aisladas, lo que indica que sus miembros mantienen contacto con personas infectadas fuera de las aldeas.

"Los indios que tienen resultado positivo en su aldea son motivo de preocupación", le dijo Souza a la BBC.

En las indígenas embarazadas la prevalencia de sífilis fue de 1,03%, inferior a las tasas en las mujeres embarazadas de zonas urbanas (1,6%). La tasa de VIH en las comunidades indígenas de las mujeres embarazadas fue del 0,08%.

Según el IBGE (Instituto de Geografía y Estadística), hay alrededor de 650.000 indígenas en Brasil.

Resultados rápidos

De acuerdo con Souza, los kits de prueba aseguran, con unas gotas de sangre, la obtención de resultados en 30 minutos y se pueden transportar, incluso en condiciones de calor y humedad, un factor esencial para llevarlos a las aldeas más remotas.

Antes, los indios debían ser trasladados a zonas urbanas para la extracción de sangre y posterior análisis de los resultados, lo que podía tardar hasta 15 días.

Las pruebas, que son voluntarias, se llevará a cabo en las aldeas de Minas Gerais, Espirito Santo y Mato Grosso el 27 y 28 de agosto, en los meses posteriores deben realizarse en los otros estados.

Souza explica que están formando a alrededor de 70 técnicos que participaron en un seminario en Brasilia el mes pasado.

En caso de resultados positivos para la sífilis, el equipo debe empezar el tratamiento inmediatamente, mientras que en los casos de VIH y hepatitis, los indígenas serán invitados a realizar pruebas de confirmación en el municipio más cercano.

Si se comprueba la enfermedad, serán tratados en unidades del SUS (Sistema Único de Salud).

Para Souza, al promover el traslado a la ciudad únicamente de los indígenas diagnosticados, el programa se asegurará una economía de los recursos. También afirma que uno de las premisas del programa es asegurar que los resultados de los exámenes sean confidenciales, para evitar la discriminación de los infectados.

Según Souza, otro objetivo es informar a los nativos acerca de cómo se transmiten las enfermedades y sus formas de prevención. Para ello, explica que los agentes tendrán que tener en cuenta las características culturales locales.

"Sabemos que hay culturas indígenas que no apoyan el uso de condones", dijo. "Vamos a tener que trabajar para que, si no se utilizan en esa aldea, por lo menos se usen cuando viajan a las zonas urbanas, en caso de contacto con el exterior”.

Agregó, en conversación con la BBC, que en algunos grupos las mujeres tienden a ser más resistentes al uso del condón, un tema que también debería abordarse en las campañas educativas.

Tratamiento del VIH

La médica y creadora del programa, Adele Benzaken, de la Fundación Alfredo da Matta, señaló que en el proyecto piloto casi el 100% de accedió realizarse el examen.

Asimismo, aseguró que la recepción de los tratamientos recomendados para la sífilis ha sido igualmente positiva. "A la población indígena le gusta recibir los exámenes y creen firmemente en el tratamiento con inyecciones", le dijo a BBC Brasil.

El mayor problema, según Benzaken, es convencerlos de recibir tratamiento en el caso del VIH, pues dice que los pueblos indígenas a menudo se resisten a la idea de que deben pasar el resto de su vida ingiriendo drogas para combatir una enfermedad que en muchos casos tarda en presentar síntomas.

Otra complicación es convencerlos de ir al municipio vecino. "He visto indígenas que se niegan porque quieren tratarse con el chamán, y contra eso no se puede hacer nada", dice.

El traslado a la ciudad, según la doctora, se hace aún más improbable en los casos en que los indios han tenido decepciones con el sistema de salud.

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